¿CÓMO INFLUYEN LA ROPA Y LOS COMPLEMENTOS EN NUESTRO APARATO LOCOMOTOR?
En las consultas de FYZIO KLINIK tenemos a menudo la oportunidad de observar la influencia que la ropa ejerce sobre el aparato locomotor de nuestros clientes. Durante las exploraciones o en las terapias detectamos signos externos que nos indican que los clientes llevan prendas inadecuadas, las cuales les afectan negativamente en muchos sentidos. Entre estos signos se encuentran, por ejemplo, marcas, cortes, pliegues cutáneos, sudoración aumentada en ciertas zonas, hinchazón, cambios en el color de la piel o enrojecimiento.
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La elección de ropa inadecuada puede repercutir negativamente sobre nuestro aparato locomotor por dos vías:
- vía mecánica: compresión e irritación que no nos permiten aprovechar el rango completo de las articulaciones, expandir la caja torácica, etc.
- vía refleja: la reacción posterior del sistema nervioso ante la irritación mecánica.
¿QUÉ OCURRE CUANDO LA ROPA NOS APRIETA?
Si nos centramos concretamente en la zona abdominal, lo que más nos afecta es todo aquello que nos comprime: gomas, cinturones, hebillas de cinturón. Por ejemplo, un cinturón puede no resultar problemático cuando estamos de pie, pero puede repercutir de forma muy distinta sobre la pared abdominal cuando estamos sentados, posición en la que la mayoría de nosotros permanece la mayor parte del día. Un efecto similar tienen la ropa interior, los pantis u otras prendas de materiales elásticos.

Los receptores de las zonas estimuladas de este modo envían al sistema nervioso central información sobre la irritación mecánica, que el sistema nervioso regula a continuación reajustando el tono muscular en la zona irritada. Es típica la combinación de un aumento de tensión en la zona irritada con una inhibición refleja de los tejidos y músculos circundantes.
Por ejemplo, como consecuencia del uso de pantalones o leggings con cintura alta y estrecha puede producirse incluso una alteración de la función del diafragma. Este, durante la inspiración y la espiración, debería realizar de forma natural un movimiento hacia abajo y hacia arriba dentro de la cavidad abdominal, lo que garantiza el «masaje» de los órganos y favorece su peristaltismo.
¿QUÉ PROBLEMAS PUEDEN APARECER A CAUSA DE UNA ROPA INADECUADA?
Por la presión mecánica sobre los tejidos del abdomen pueden surgir:
- trastornos funcionales del tracto gastrointestinal, que se manifiestan, por ejemplo, con hinchazón abdominal recurrente o irritación del estómago
- pueden sumarse también trastornos respiratorios en forma de dificultad para «coger aire del todo»
- alteración de la conexión entre el diafragma y el suelo pélvico, que deberían colaborar mutuamente y participar en la estabilidad del tronco. Sin embargo, esta cooperación no puede funcionar si uno de estos sistemas musculares queda fuera de servicio.
Los materiales elásticos no solo pueden ser problemáticos en la zona abdominal; también hay que tener en cuenta la elección de los leggings.
Unos leggings incómodos y excesivamente compresivos influyen sobre el llamado sistema fascial. Se trata del sistema conjuntivo que recubre los músculos de todo el cuerpo y que debería garantizar el deslizamiento y la denominada tensegridad, es decir, la interconexión de todas las partes del cuerpo. La compresión de las fascias impide su deslizamiento y, con ello, afecta negativamente al funcionamiento del sistema linfático y al de los grupos musculares cercanos y distantes.
INFLUENCIA NEGATIVA DE UNA ROPA INTERIOR INADECUADA SOBRE NUESTRO CUERPO
Los sujetadores que no se ajustan bien también suelen ser un problema.
Un sujetador compresivo limita el movimiento libre del tórax, restringe la circulación linfática y sanguínea, puede provocar bloqueos costales, reducir la movilidad torácica durante la respiración y, en consecuencia, alterar el patrón respiratorio e influir sobre las funciones respiratorias.
Unos tirantes demasiado apretados pueden irritar y provocar protracción de los hombros (postura adelantada) y cifotización (encorvamiento) de la columna torácica. El cambio de posición de los hombros influye sobre la propia centración y, por tanto, también sobre la función de las articulaciones del hombro.
Las alteraciones que aparecen en la zona del periostio, que se sitúa a la altura de la 5.ª costilla, pueden encadenarse incluso hasta la pelvis y, más allá, hasta las extremidades inferiores, gracias a la conexión a través de los músculos abdominales, que se originan precisamente en la 5.ª costilla y se insertan en la pelvis.
Además, un sujetador demasiado ajustado puede irritar el tórax y los senos hasta tal punto que, por la presión, se estimulen los pezones, lo que puede provocar un aumento de los niveles de la hormona prolactina. Si la mujer no está embarazada ni en período de lactancia, esta hormona no debería liberarse en exceso. La prolactina influye sobre el desarrollo del ciclo menstrual y su aumento puede provocar un retraso o la ausencia de la ovulación o de la menstruación.

A la hora de buscar un sujetador es importante que no irrite en ningún punto; son adecuados los tirantes anchos y blandos, idealmente de longitud regulable (un problema, por ejemplo, en algunos sujetadores deportivos), el ribete de las axilas no debe clavarse, las copas deben sostener bien el pecho y este no debe salirse ni por arriba, ni por abajo, ni por los lados. Los sujetadores ideales son los que no llevan relleno ni aros, ya que son los que más irritan los tejidos blandos.
¿PUEDE UNA GOMA DEL PELO PROVOCAR DOLOR DE CABEZA?
Entre los complementos podemos mencionar las gomas para el pelo. Toda mujer conoce esa sensación de alivio al soltarse el pelo después de haberlo llevado todo el día «prisionero» de una goma.

Como ya hemos comentado a propósito de los leggings, las gomas también influyen sobre el sistema fascial. La zona del cráneo está recubierta por la denominada galea aponeurótica (una gran aponeurosis plana situada en la parte superior de la cabeza en la que se insertan otros músculos), que forma parte de este sistema y se prolonga hacia la zona del cuello, la mandíbula y los segmentos inferiores del cuerpo. Cuando hay una gran tensión y se impide su movimiento, suelen aparecer dolores de cabeza e incluso molestias en zonas distantes del cuerpo. Por el encadenamiento de la disfunción y gracias a la interconexión del sistema fascial, el dolor puede manifestarse en cualquier parte y, literalmente, «de la cabeza a los pies» de nuestro cuerpo.
Una mejor alternativa para recoger el pelo es, por ejemplo, una pinza, que no genera ninguna de las tracciones descritas, o utilizar una goma sin tirar del pelo hacia atrás, simplemente recogiéndolo de forma suelta hacia abajo.
Se puede decir que también la ropa puede ser un buen sirviente, pero un mal amo. Elige bien las prendas y los complementos para evitar problemas de salud innecesarios en el futuro.
El artículo ha sido preparado para ti por la fisioterapeuta sénior Adriana Hlôšková.