FISIOTERAPIA EN GINECOLOGÍA
El estilo de vida moderno trae cambios y, sobre todo, nuevas posibilidades también en el ámbito íntimo de la mujer. Nos alegra compartir que también en Eslovaquia se ha logrado establecer en el Ministerio de Sanidad los estándares de atención fisioterapéutica para la musculatura del suelo pélvico en la mujer. En la práctica, esto significa que actualmente ya puedes encontrar profesionales relevantes y cualificados en este ámbito (la lista nominal está disponible en la página www.Inkoforum.sk) y no tener que confiar únicamente en autoproclamados «expertos» entusiastas o en distintos titulados de «cursos exprés».
¿QUÉ ES EL SUELO PÉLVICO?
El suelo pélvico y su musculatura cumplen funciones vitales. Sirven de soporte a los órganos internos y desempeñan funciones estabilizadoras, esfinterianas, en el parto, dilatadoras y, no menos importante, sexuales. La mujer se enfrenta a lo largo de su vida a distintas situaciones en su ámbito íntimo. La musculatura del suelo pélvico trabaja durante todo el día: participa en la dinámica activa del cuerpo en movimiento, su función se relaciona con la posición y el trabajo de cada segmento corporal dentro de los patrones de movimiento locales y globales, y su actividad se ve especialmente marcada en situaciones «de carga» como la menstruación, el parto, la menopausia, la incontinencia, una mayor exigencia deportiva y otras. Los músculos, en general, a lo largo del día y en diferentes situaciones entran en hipotonía o hipertonía. Esto significa que, según las circunstancias vividas, los músculos reaccionan con cambios en su tono, elasticidad, plasticidad… Por supuesto, una carga prolongada con desequilibrio muscular —con un tono elevado o subliminal— puede provocar un estado patológico que da lugar a fenómenos desagradables acompañantes como incontinencia, dolor durante las relaciones sexuales, anorgasmia, descenso de los órganos internos, infertilidad… En general, con una fisioterapia especializada queremos lograr un estado de la musculatura del suelo pélvico en el que sea capaz de activarse de forma libre y refleja: contraerse y relajarse.
La mujer es, en su esencia, perceptiva, sutil y delicada. Está creada para la maternidad y para entregar amor en muchas formas. Está demostrado que las emociones que viven las mujeres están conectadas con los sistemas reguladores del cuerpo; es decir, al experimentar tristeza, alegría, rabia, miedo o pesar, el suelo pélvico procesa y reacciona con su función a los estímulos externos e internos. Se dice que el suelo pélvico es la voz del alma. Esto también funciona al revés: ante un problema físico o mecánico —una cicatriz, un prolapso (descenso de los órganos pélvicos), un aborto, pudor corporal, incapacidad para concebir…— la mujer puede llegar a sentir inferioridad, una profunda herida emocional que puede desembocar incluso en apatía, rabia o depresión.
Lo positivo es que la mujer actual tiene la posibilidad de decidir libremente qué relación quiere tener consigo misma, con su fertilidad o su sexualidad; tiene la posibilidad de practicar una higiene emocional centrando su atención en desarrollar su propia sensibilidad, o de practicar ejercicios corporales para ganar fuerza y armonía, confianza en sí misma y desarrollo del propio Yo.
La elección de los cuidados íntimos adecuados depende sobre todo de la edad, el estado de salud y la etapa de la vida de la mujer.
EXPLORACIÓN DEL SUELO PÉLVICO
Si la mujer percibe cualquier alteración respecto a su estructura normal en la zona del suelo pélvico (por ejemplo, observa un descenso de la musculatura del suelo pélvico, cambios en una cicatriz, cambios en el tono muscular…), en su función o en su percepción subjetiva del suelo pélvico (ver más abajo), es motivo para acudir, según el tipo de problema percibido, al ginecólogo, al uroginecólogo, al urólogo o a un fisioterapeuta cualificado.
Los síntomas frecuentes que motivan la consulta con un especialista son:
- dolor: menstrual, durante las relaciones sexuales, dolor posparto, dolor del anillo pélvico (frecuente en el embarazo)…
- incontinencia urinaria: de urgencia, de esfuerzo, neurógena, mixta — manifestaciones según el tipo de incontinencia — urgencia, micción frecuente, nicturia (micción nocturna)
- disfunción sexual: anorgasmia, sensibilidad disminuida o ausente durante las relaciones sexuales
- prolapsos de órganos pélvicos
- síntomas miccionales y posmiccionales: pérdida de orina tras finalizar la micción, micción desviada…
- esterilidad funcional
- traumatismos de la pelvis y del cóccix
- cóccix bloqueado
La musculatura del suelo pélvico está regida por nuestro subconsciente cinético (motor), está sujeta a nuestros hábitos posturales —forma parte de cada movimiento— y, mediante su función de soporte y estabilización, influye en el funcionamiento global del aparato estabilizador profundo. Así participa en la posición del aparato locomotor y en la dinámica del equilibrio muscular. Por ello, en el diagnóstico nos centramos en una exploración global de la musculatura de todas las cadenas cinéticas (motoras). Nos centramos en la función y la coordinación de la musculatura del suelo pélvico con los músculos abdominales, con los músculos de la columna y, no menos importante, observamos la actividad y la función del diafragma (el principal músculo respiratorio). Observamos la posición y los cambios estructurales y funcionales del aparato locomotor en relación con la musculatura del suelo pélvico.
El diagnóstico integral (según los estándares del Ministerio de Sanidad de la República Eslovaca) incluye:
- Anamnesis
- Inspección de la contracción de la musculatura del suelo pélvico
- Palpación externa de la musculatura de la zona del suelo pélvico (cuando es necesario)
- Escala PERFECT de Laycock y Jerwood
- Cuestionarios estandarizados: ICIQ-UI SF, diario miccional, OAB-Q, escala de Oxford
- Exploración de la diástasis del recto abdominal
- Análisis kinesiológico (global)
- Perineómetro PD
- Biofeedback con EMG
- Ecografía
A partir del diagnóstico determinamos si en la paciente se trata de una musculatura hipertónica —estado en el que predomina un tono aumentado y rigidez en los músculos, que se manifiesta, por ejemplo, en relaciones sexuales dolorosas, incontinencia de urgencia asociada (necesidad imperiosa de orinar), micción frecuente, incapacidad de vaciamiento completo, anorgasmia, esterilidad funcional, sobreentrenamiento—, o de una musculatura hipotónica —cuando en la zona explorada encontramos un tono inferior al normotono, frecuentemente en estados posparto, pacientes con sobrepeso, mujeres mayores o pacientes con incontinencia de esfuerzo.
Según el estado funcional actual detectado en la paciente, aplicamos el método fisioterapéutico elegido para fortalecer y relajar la musculatura, para mejorar los parámetros de resistencia y fuerza de la contracción muscular; en la terapia incluimos métodos para mejorar la función del aparato estabilizador profundo y corregir los estereotipos de movimiento, entre otros.
Si te interesa una exploración de este tipo, reserva tu cita a través de nuestra aplicación o por teléfono en recepción +421 (0) 948 774 999 o +421 (0) 948 774 888.